lunes, 1 de septiembre de 2014

Una nueva forma de obtener hidrógeno empleando alta tecnología

hidrógeno
Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Australia ha descubierto una manera de crear hidrógeno de forma segura, barata y muy limpia.

La futura guerra entre los vehículos impulsados por electricidad de los alimentados con hidrógeno no ha hecho más que comenzar. Todos pensamos que el futuro pasa por la electricidad, por la apuesta que casi todos los fabricantes están realizando para emplear esta energía como fuente de alimentación de sus coches, pero Toyota opina que existe también otra vía: el hidrógeno. Y eso que el fabricante nipón lleva muchos años vendiendo modelos híbridos como el Prius.

La obtención de hidrógeno es muy polémica si queremos hacerla a gran escala por los temidos fracking de gas natural, una técnica muy polémica y que sería de empleo casi necesario hoy en día para obtener hidrógeno en altas cantidades para alimentar un futuro parqué automovilístico basado en el hidrógeno.

Desde la Universidad Nacional de Australia (ANU) afirman que han descubierto otra manera de imitar la fotosíntesis de una hoja para crear hidrógeno de una forma limpia, fácil y económica. El secreto radica en una nueva proteína capaz de mostrar el latido eléctrico cuando se expone a la luz. Los resultados confirman que podrían crear combustible de hidrógeno para su uso en vehículos con pila de combustible, pero también para captar carbono del aire.
Es el sueño de un combustible barato, limpio y casi inagotable.
Lo más importante de este descubrimiento es que su obtención se realiza en un entorno totalmente seguro, a diferencia del fracking, y tan solo emplearía agua y la luz del sol, dos elementos que se encuentran en abundancia en nuestro planeta.

El latido eléctrico que muestra la proteína creada por la ANU es de suma importancia porque es la clave para la fotosíntesis. Esta proteína es de origen natural y no necesita bacterias o metales caros por lo que podría ser asequible también para los países en vías de desarrollo.
El equipo de investigadores modificó la ferritina, una proteína que está presente en casi todos los organismos vivos. El papel habitual de esta proteína es almacenar hierro, pero el equipo lo retiró y lo reemplazó por manganeso y le añadió un pigmento sensible a la luz. Cuando brillaba la luz sobre esta proteína modificada se registró una transferencia de carga, al igual que sucede con la fotosíntesis natural.

El futuro de la automoción puede estar en el hidrógeno, pero solo si este tipo de experimentos tienen una utilidad real en muy pocos años, sino, podríamos estar ante otro caso de que la mejor tecnología pierde la batalla contra la que llegó antes.

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